domingo, 15 de enero de 2012



15/feb/2008
Congreso Virtual Interpsiquis.com





Las actividades de ocio en unidades de hospitalización psiquiátrica de agudos como terapia para el fomento de la salud, reducción del tiempo de ingreso y preparación al alta.

Autores: Sebastián Gonzalo Freire*; Jose Gonzalez Varea**; Silvia Montesinos Oliver***; Manel de Gracia Balaguer****.. * DUE y Antropólogo

** DUE Postgrado en Psiquiatria
*** Auxiliar Enfermeria
**** DUE/ Supervisor

Institut Atenció Psiquiátrica Salut Mental y Toxicomanias. Barcelona

Tiempo libre o de ocio

"El ocio no es sólo un componente de la calidad de vida, sino la esencia de ella"
(John Neulinger)

Entendemos por tiempo libre o de ocio, un tiempo de libertad y liberador (Munné, 1980), sin presiones externas (Argyle, 1996). El ingreso en una unidad psiquiátrica de agudos, supone una ruptura con lo cotidiano , a la vez que requiere un importante esfuerzo para adaptarse a nuevas rutinas. Los pacientes ingresados suelen estar predispuestos a adoptar actitudes negativas respecto al ingreso, actitudes estas que pueden deteriorar aun más su salud y prolongar el tiempo de estancia, a la vez que genera una mayor ruptura con su red social. El tiempo de ingreso puede verse disminuido si el paciente lo afronta con un estado de ánimo positivo. El desarrollo de actividades de ocio que fomenten la motivación y satisfacción personal durante el tiempo de hospitalización, puede tener efectos muy positivos sobre el organismo, actuando sobre el estado mental, autoconcepto, salud física y estado de ánimo (San Martín, 1997). Disponer de espacios adecuados para que el paciente ingresado en una unidad psiquiátrica de agudos, pueda participar en actividades de ocio, que fomente actitudes positivas, generará un aumento de la satisfacción, favoreciendo su salud, minimizando el tiempo de ingreso, y preparándolo al alta. Consideramos que este ha de ser un objetivo prioritario en los planes de salud psiquiátrica, con el objetivo de fomentar la salud y mejorar la atención psiquiátrica.
Introducción
Son muchas y muy numerosas las deficiniones de “tiempo libre y ocio”. Las que se incorporan añaden nuevos conceptos y elementos y otras con su excesiva vaguedad hace que se alejen de lo que la mayoría entendemos cuando hacemos referencia a ellas.
Nosotros entendemos y nos referimos al tiempo libre o de ocio, como un tiempo de libertad y liberador (Munné, 1980), sin presiones externas, en interés propio, por diversión, entretenimiento, mejora personal o cualquier otro propósito voluntariamente elegido que sea distinto de un beneficio material (Argyle, 1996).

Este tiempo libre o de ocio es a su vez un importante y determinante agente socializador (Mª Jesús Monteagudo ) ,cada vez mas ligado al bienestar físico y psíquico, ocupando un lugar cada vez más importante en la vida de las personas, este según los trabajos consultados ocupa una posición importante en las vidas de las personas, sobre todo desde el incremento del nivel educativo y de la reducción de las jornadas laborales.

Autores como (San Martín, 1997), (Fernández-Ballesteros, 1996), lo relación con el tiempo opuesto al trabajo o en el caso de este último con el tiempo de ocio de las personas mayores.
En nuestro caso al tiempo “de ocio” al que hacemos referencia va ligado a la estancia en un Centro Hospitalario, mas concretamente a una Unidad de Agudos de Psiquiatría.

El autor con el que comentamos esta comunicación (Jhon Neulinger), hace referencia a la calidad de vida como un concepto estrechamente relacionado con el ocio, por lo que el ser humano necesita de este tiempo y de poder ocuparlo en actividades que le reporten descanso y distracción, alejándolo de las rutinas dirigidas, propias de las instituciones hospitalarias.
El hecho de participar de las actividades de ocio durante los periodos de hospitalización, incrementa el grado de satisfacción y facilita la adopción de actitudes positivas, lo que posibilita que este grado de actividad y mejora de la autoestima se mantenga al alta.

A diferencia de las Terapias grupales o a lo que (Stebbins, 1992) llama “ocio serio”, refiriéndose a aquellas actividades que permitan ejercitar las habilidades artesanales y capacidades creativas de los sujetos, o las que hacen referencia a aquellas que implican desafios o esfuerzo psiquico, no creemos que sean necesarios objetivos muy definidos y elaborados, simplemente se trata de ofrecer un espacio para ocupar parte del tiempo de ocio al margen de otras actividades, dejando esto claro con la intención de no confundir, a un paciente ya muchas veces ya confuso por su situación de descompensación de su enfermedad. Existiendo como principal propósito el dar soporte a la autonomía del paciente, creando un marco terapéutico que fomente el bienestar, el aprendizaje, la interrelación personal y la distracción.

La percepción subjetiva del ingreso
El ingreso en una unidad psiquiátrica de agudos es indudablemente una ruptura total con lo cotidiano, a la vez que supone para las personas ingresadas en estas unidades un importante esfuerzo de adaptación a las nuevas rutinas. Lo habitual en estas situaciones es una predisposición a adoptar actitudes negativas respecto al ingreso, actitudes que sumadas al carácter totalizador de las instituciones y a la influencia que este ejerce sobre la autoestima de nuestros clientes, pueden deteriorar aun más su salud y prolongar el tiempo de estancia, generando a su vez una mayor ruptura con su red social.

La estigmatización, de las afecciones psiquiatricas, bajo criterios que las clasifican en “categorías sociales” llevan a la discriminación (Goffman 1963).
Toda la ideología del estigma cataloga a la persona estigmatizada dentro del imaginario social, como inferior o peligrosa, esta catalogación es interiorizada por el mismo estigmatizado, generando sentimientos de culpa, incapacidad y aislamiento, que como parte subjetiva de su percepción de salud, pueden perjudicar la parte objetiva de la misma, cronificando las patologías, aumentando los periodos de ingreso y dificultando la reinserción al alta.
La práctica diaria en nuestro centro de hospitalización psiquiátrica de agudos, todo y que carecemos de datos cuantitativos, señala que el hecho de fomentar la autonomía respecto a la diversidad de actividades de ocio durante la hospitalización, puede afectar de manera positiva a la percepción subjetiva de enfermedad, y disminuir la autopercepción del estigma, en la medida que el propio agente percibe que controla parte de su tiempo, dedicándolo a actividades de ocio durante el ingreso, lo que además de mejorar su autoconcepto, ayuda a retomar las rutinas diarias al alta y disminuye la posibilidad de reingreso.
Una línea de trabajo que nuestro equipo planea desarrollar a medio plazo, es el cuantificar y comprobar la hipótesis de que tras la implementación de una mayor diversidad de actividades de ocio disminuirá los tiempos medios de ingreso y los reingresos de nuestros clientes.

Consideramos por lo tanto que el tiempo de ingreso puede verse disminuido si nuestros clientes afrontan el ingreso con un estado de ánimo positivo, al margen de su patología psiquiátrica, por lo que el desarrollo de actividades de ocio que fomenten la motivación y satisfacción personal durante el tiempo de hospitalización, pueden tener efectos muy positivos sobre el organismo, actuando sobre el estado mental, autoconcepto, salud física y estado de ánimo (San Martín, 1997), por lo que se hace necesario el disponer de espacios adecuados y equipos terapeúticos con formación relativa a actividades de ocio, que ayuden a fomentar actitudes positivas que generen un aumento de la satisfacción de nuestros clientes, favoreciendo su salud y preparándolos para el alta.

Conclusiones.
Con esta comunicación hemos pretendido hacer un abordaje critico sobre la importancia de del tiempo de ocio para nuestros clientes hospitalizados en las Unidades de agudos en Psiquiatría (UAP). Nos hemos planteado la eficacia de algunas intervenciones, así como el diseño de nuevos formatos de intervención, como pudieran ser en futuro no muy lejano, los talleres de musicoterapia que implantaremos en nuestro Servicio (Institut de Atención Psiquiarica y Toxicomanias : Centro Forum, Hospital del Mar), intentando dar una respuesta institucional creando nuevos espacios de ocio.

Entendiendo que la salud engloba tanto aspectos objetivos como subjetivos del proceso de enfermar, considerándose esta como un estado de bienestar completo, físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad; las personas tienen el derecho y el deber de participar en la planificación e implementación de su salud (ALMA ATA, 1978).

Un aumento del número de camas que de cabida a las demandas asistenciales psiquiátricas no es suficiente para aportar una atención de calidad a nuestros clientes. Se requiere además, una adecuación de los espacios para realizar actividades lúdicas que aporten un enfoque subjetivista a las políticas asistenciales, de manera coherente con la atención personalizada y holística que se desarrolla en las instituciones por parte de los profesionales asistenciales.


“En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta. He edificado mi casa también como un juguete y juego en ella de la mañana a la noche...”

Pablo Neruda



Creemos que tenemos la obligación de ofrecer al paciente aquellas posibilidades de experimentar en que ocupar su “tiempo”, teniendo en cuenta sus preferencias.

Bibliografía
Neulinger (1981) Springfield III Charles C. Thomas.
The psychology of leisure ( 2nd Edition )

Neruda Pablo. (1991 ) Confieso que he vivido
Editorial: Seix Barral, 1991 Barcelona

Monteagudo Sanchez, Mª José. (2004) Los beneficios del ocio ¿ que son y para que sirven ?
Adoz : Revista de estudios de ocio Nº 28. Pags. 63-72

San Martín, J.E. (1997). Psicología del ocio y el turismo. Málaga: Aljibe.

Munné, F. (1980). Psicología del tiempo libre. Un enfoque crítico. México. Trillas.

Argyle, M. (1996). The social psychology of leisure. Nueva York. Penguin Books.

Goffman, E. (1963). Estigma. La identidad deteriorada. Amorrortu. Buenos Aires.

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